Nov 2023 - Por qué salgo corriendo

 ¡Hola!

Espero que hayas tenido un buen octubre. ¿Has celebrado Halloween? A mis amigues y a mí nos pilló el toro como predije y acabamos sin disfraz, pero de todas formas celebramos con pelis de miedo y pizza casera 😋

Si te perdiste el correo del mes pasado, anuncié que voy a poner mi carrera escribiendo en español en un segundo plano y voy a centrarme en escribir para el mercado angloparlante (para algo tenía que servirme la carrera de filología inglesa (y los dos años de salir con un americano)).

El volantazo se concreta en que estoy trabajando en una saga de monster romance, pero sobre todo en que no quiero volver a tocar la literatura juvenil ni con un palo. Lo cual nos deja con la siguiente y muy importante pregunta:
Gif que dice «why are you running?»

Antes de dar mi explicación, una pequeña aclaración: me encanta la literatura juvenil. No será a mí a quien escuches decir que vale menos que ninguna otra. No preveo un mundo en que Cazadores de sombras no sea de mis universos de fantasía favoritos, y es literatura juvenil clásica.

Cuando digo que no me voy a acercar con un palo, uno, estoy exagerando y, dos, me refiero a escribirla y no a leerla.

Dicho esto, *estira los dedos* empecemos con una confesión:

Yo nunca me planteé que la Saga síntomas se leería como literatura juvenil. Es que no se me pasó por la cabeza hasta meses después de que De cristal y sombras viera la luz. Supongo (y esto lo digo con la voz más cansada que puedas imaginar) que lo es. Supongo que si la gente considera que lo es, lo será. Yo no la escribí con esa intención, pero defiendo la muerte del autor (no confundir con la separación autor-obra, que no defiendo) con uñas y dientes, así que ajo y agua.

Eso sí, que me haya obligado a aceptar esto no cambia ninguna de estas dos realidades: la primera, que yo jamás pensé en les adolescentes mientras escribía esos libros; la segunda, que jamás se los daría a une adolescente.

Y en esta última verdad está el meollo de lo que quiero hablar hoy.

[Pausa para decir algo que no debería ser necesario decir: LA LITERATURA JUVENIL ES PARA ADOLESCENTES. Puedes leerla y disfrutarla como adulte (yo lo hago), pero no eres el público objetivo. NO DEBERÍAS SERLO. Odio que el mercado editorial esté convirtiendo a les adultes en el público objetivo de la literatura juvenil y dejando a les adolescentes sin su espacio. Transformando un espacio que era suyo en uno que no está pensado para elles. Les adolescentes merecen que se escriban libros para elles.]

La razón por la que nunca le diría a une adolescente que leyera la Saga síntomas no es que crea que no sería apropiado para su edad: es que no me he parado a pensar si lo es.

Te pido atención porque mi reflexión puede no ser obvia.

No le daría a une adolescente mis libros porque el hecho de que no me haya parado a pensar en si serían apropiados demuestra que no es lo que merece que le dé.

Creo que en sociedad les adultes tenemos responsabilidades hacia quienes no lo son. No voy a entrar en cuáles porque sería un debate en sí mismo, pero la que me parece más básica es esta: si lo que hacemos va a afectarles, tenemos la responsabilidad de pensar en elles antes de hacerlo. Si vas a construir un parque, tienes la responsabilidad de pensar en qué material para el suelo será más seguro para les niñes. No merecen menos.

Y si escribes un libro para adolescentes, lo mínimo es plantearte si lo que dices es algo que elles deberían leer. No merecen menos.

Cualquiera que me conozca un poco sabe que no me gustan les niñes, pero dios sabe que jamás cruzaré un paso de cebra en rojo delante de une. Pensar en cómo tus acciones afectan a las personas más vulnerables e influenciables es lo minimísimo y es un estándar que me exijo. Esto incluye a les adolescentes.

El asunto es que yo *no quiero* pensar en niñes ni en adolescentes cuando escribo mis libros. No quiero plantearme si lo que estoy diciendo es apropiado para elles. Por lo tanto, no voy escribir para elles. Si leen mis libros a pesar de que no están dirigidos a elles, eso ya no es problema mío. Yo he hecho mi parte.

Aquí es cuando la cosa se complica porque, si estás mínimamente metide en el mundillo de la literatura, sabes que si no eres un hombre, pedir que no encasillen lo que escribes en literatura juvenil es como pedir sangre de unicornio para desayunar.

Mi solución: escribir romántica que roce en la erótica.

[Ya me he metido lo suficiente, no voy a meterme más. No voy a meterme más. No voy a meterme más, pero si sabes sabes que a veces ni siquiera esto te excluye necesariamente de las estanterías de juvenil. *Tos* Sarah J. Maas *Tos*. NO VOY A METERME MÁS porque me sale fuego por los dedos y me quedo sin portátil.]

El monster romance es un género maravilloso para mí porque no existe una contrapartida juvenil. ¿Romántica contemporánea juvenil? Claro. ¿Paranormal juvenil? Mañana mismo. Pero ¿novela juvenil en la que le protagonista acaba con un monstruo marino con tentáculos? Aaaamego eso es algo que todavía no se ha visto en la faz de la tierra (y gracias doy).

No voy a fingir que la sensación de responsabilidad es la única razón por la que estoy haciendo esto, aunque es una muy importante. Por debajo también hay:

  1. Cabreo y mala hostia. No quiero que la gente me diga que estoy escribiendo algo que no quiero escribir. Ni que me encasqueten una responsabilidad que no pedí (ser una buena influencia para las mentes frágiles o lo que cojones sea).
  2. Placer. Si no me gustara leer y escribir monster romance no lo haría lol. Pero la verdad es que me lo estoy pasando increíble con esto. Este mes pasado terminé el primer borrador del primer libro de la saga y cuando digo que hacía muchísimo que no disfrutaba tanto de escribir algo lo digo en serio. He sentido felicidad pura. Y no porque la historia no sea dura (si un servidor puede escribir una historia que no tenga aspectos durísimos, no se lo han comunicado), sino porque está perfectamente alineada con la energía que quiero en mi corazón. Es decir, es unashamedly weird.
  3. 💲💸🤑

Estas son, a grandes rasgos, las razones por las que me quiero alejar de la literatura juvenil. Lo que haré con futuros libros en español (que no serán tan explícitos como los que escriba en inglés) no lo sé. Probablemente dejar que el poder del mercado haga su trabajo de mierda y arrancarme la piel de la rabia. Tampoco creo que pueda hacer otra cosa. He visto una y otra vez a gente luchando por conseguir que su libro claramente adulto no se clasifique como juvenil y fracasando. Y mis huevos ya no están en esta cesta, así que no tiene sentido poner energía innecesaria en ella.

Suena como un pensamiento algo triste para terminar, así que voy a reiterar: a bitch is happy. Cuando me siento por la mañana a escribir no le digo a mi padre «hala, me voy a sufrir» como hacía antes. Le digo «hala, me voy a pasarlo bien». (Esto es tanto causa como efecto en sí mismo).

Es una cosa extraña decir que siento que escribir smut de monstruos me está sanando, pero aquí estamos: unashamedly weird.

¡Espero que hayas disfrutado de esta newsletter! Si hay algo de lo que te gustaría que hablase en correos futuros, responde a este y cuéntamelo porfa ❤️

Love, love, love,

Zoé ☀️

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