Sep 2023 - He fracasado
¡Hola de nuevo!
Ya ha llovido desde la última vez que nos vimos (o al menos espero que lo haya hecho donde estés tú). Confío en que hayas tenido un gran agosto. Yo he estado de vacaciones y me han sentado mucho mejor de lo que esperaba.
Pero es hora de volver a la programación habitual y hoy voy a hacerlo hablándote de algo sobre lo que no soy capaz de hablar con nadie en persona porque todo el mundo me interrumpe antes de que termine porque piensan que estoy diciendo algo que no estoy diciendo. Nadie me puede interrumpir en un correo así que, ja, chúpate esa comunicación instantánea.
La saga síntomas es un fracaso.
Pero en plan, un estrepitoso estruendoso ensordecedor atronador fracaso. Imagina coger carrerilla con un carrito del Ikea y estamparte contra la sección de vajillas. Así. Solo que mucho más caro como resultado.
*Espera a que alguien le lleve la contraria*
*No hay nadie leyendo por encima de su hombro así que no es posible*
Uf, qué descanso.
Ya que tengo la oportunidad, voy a explicar lo que quiero y no quiero decir. NO estoy diciendo que no haya logrado nada publicando la saga síntomas. NO estoy diciendo que me arrepienta. Y sobre todo, sobre todo, NO estoy diciendo que los libros no sean buenos. Son la hostia, como suele pasar con mis historias (y al que le pique que se rasque).
La saga síntomas me ha traído muchas cosas buenas. La primera y más importante de ellas, a ella misma. Mis libros son autosuficientes en el sentido más literal de la palabra: o sea, que para mí son suficientes en sí mismos. Siempre ha sido así.
A suficiente le añadimos todos los conocimientos que he adquirido mientras escribía la saga, le añadimos la felicidad que he sentido al ver que a otra gente le llegaban mis mensajes y mis personajes, le añadimos la oportunidad de trabajar con Estefanía. No es que el vaso esté medio lleno, es que está desbordando y estoy corriendo a la cocina a por un paño y estoy atacada porque se me ha mojado el móvil. (Falsa alarma, sigue funcionando).
Entonces, ¿por qué digo que es un fracaso?
Porque lo es.
Me parece importante preguntarnos qué queremos de las cosas. Muy importante. ¿Qué buscas al hacerle un cumplido a esta persona? ¿Por qué sacas este tema que sabes que va a empezar una discusión? ¿Por qué vas a comerte esa galleta? No son preguntas disuasorias, aunque puedan parecerlo. Simplemente son preguntas. Están para conocerse a uno mismo y a veces también para reafirmarse («voy a comerme esa galleta porque está buena y me la suda lo que la maquinaria propagandística diga que debería sentir al respecto»).
Cuando planeé escribir la saga síntomas y publicarla, me pregunté por qué lo hacía. Respuesta: para ganar dinero.
Si no hubiera querido ganar dinero, no la habría publicado. Punto. Quizá ni siquiera la habría escrito, teniendo en cuenta que nunca he tenido interés en escribir sagas y solo tomé la decisión de que esta historia sería una porque era la decisión más lógica desde un punto de vista de marketing.
La saga síntomas es un fracaso porque el único objetivo real que tenía para publicarla no lo he cumplido. Tenerla en la estantería, que a otra gente le guste, las reseñas positivas y los chillidos por redes sociales… Adoro que esas cosas hayan pasado y siento mucha gratitud al respecto. Eso no cambia el hecho de que no he recuperado ni lo que invertí en el primer libro.
Espero que no te hayan entrado los sudores fríos (o la desesperanza) al leer eso. A mí no me pasa (de verdad).
Antes de hablar de por qué no me pasa (este es un correo largo; no lo siento), quiero explicar por qué es importante para mí mantenerme firme en que esto es un fracaso en lugar de «mirar el lado bueno».
Podría enterrarme en las cosas buenas. Podría repetírmelas (y dejar que me las repitan) hasta la saciedad y hasta que olvide todo lo demás. Podría convencerme de que las cosas que conseguí eran las que quería conseguir en realidad. Que son las verdaderamente importantes.
Y lo que conseguiría sería sentirme perdida y sola y confusa sobre por qué estoy tan triste.
Fingir que algo no te duele no va a hacer que deje de hacerlo. Convencerte a ti mismo de que algo no te duele no va a hacer que deje de hacerlo. The only way out is through. Tienes que aceptar lo que sientes, tienes que validar lo que sientes en lugar de esconderlo debajo de la alfombra porque no es bonito y preferirías no mirarlo.
Y eso estoy haciendo.
Y es tan liberador.
HE FRACASADO ESTREPITOSAMENTE Y ESTOY TRISTE Y TENGO DERECHO A ESTAR TRISTE.
Y luego:
HE FRACASADO ESTREPITOSAMENTE Y EL SOL SIGUE SALIENDO Y LAS FLORES SIGUEN OLIENDO BIEN Y LAS PATATAS FRITAS SIGUEN SIENDO SALADAS Y MIS AMIGUES ME SIGUEN QUERIENDO Y SIGO ADORANDO ESCRIBIR.
¿Por qué no sudo en frío? Porque sigo con vida.
No sé qué más podría querer.
Tengo mil planes para mi futuro como escritora (hablaré de ellos en la próxima newsletter; no te la pierdas que estará jugosa) y sigo aquí para llevarlos a cabo. Mi corazón está más lleno de esperanza y seguridad que nunca. Espero que el tuyo también lo esté y, si no es así, que así sea.
Para terminar, me parece tan buen momento como cualquier otro para hacer un shameless plug y decir que, si no has leído la saga síntomas, te estás perdiendo una joya.
Mentí, tengo algo más que decir. Como imaginarás (sobre todo si has visto mis vídeos sobre autopublicación), la cantidad de dinero que he gastado es alta. Tengo la suerte de estar en una posición en la que puedo hacer esto (y estaba decidida a publicarlos todos aunque no viera un céntimo).
Mucha gente no puede hacer esto.
Si ves a alguien publicando una saga y puedes permitírtelo, por favor, considera ir comprando los libros según salen en lugar de esperar a que salgan todos. Lo entiendo. Yo también peco de ello. Pero no queremos escritores que dejan sagas sin acabar porque no pueden permitírselo por no haber ganado suficiente con el primer libro. Pasa. Y es una desgracia.
Con cariño y un soplo de aire septembrino,
Zoé ☀️