Sep 2024 - Volvemos después de la publicidad
¡Hola!
Puede que hayas notado que este correo llega con unos días de retraso. La razón es que me operaron con anestesia general el jueves pasado y la verdad que no estaba yo para ponerme a trabajar. ¡Pero ya estoy mucho mejor! Espero volver a poder salir de casa en un par de días 😊
Aunque podría ponerme a hablar de lo que he estado haciendo desde que hablamos por última vez a primeros de julio, creo que lo mejor es no dar rodeos y decir lo que he venido a decir: voy a pausar esta newsletter.
Digo «pausar» y no «dejar» porque en teoría a principios del año que viene saldrá la novela que tengo firmada con Dorna, y cuando se vaya publicar obviamente avisaré por aquí. Y digo «en teoría» porque no he sabido nada de nadie de Dorna desde el agosto pasado, lmao. Podría escribirles y preguntarles cuál es el plan y cuándo nos pondremos a trabajar en ella juntes, pero meh. Si ahora mismo me dijeran que han cambiado de idea y no la vamos a publicar (que dudo muchísimo que sea el caso), tampoco me afectaría mucho.
Para ser sincera, desde que decidí prácticamente abandonar mi carrera como escritora en español, no he conseguido encontrarle el punto a publicar esta novela. Si llevas un tiempo recibiendo esta newsletter, te sonará que me gusta preguntarme por qué hago las cosas, qué pretendo conseguir con ellas, y no tengo claro que este libro me vaya a aportar nada que no sea la experiencia.
Sé que para muchísima gente la experiencia de publicar en sí es un sueño, y me alegro muchísimo por todes les escritores que se sienten así y lo consiguen. A mí, sin embargo, publicar en sí no es algo que me haga muchísima ilusión o signifique mucho. Tengo a gente a la que le encanta leer mis libros sin necesidad de que sean públicos, y no necesito validación externa sobre mi escritura (aunque es muy agradable tenerla). Podría pasarme toda la vida sin publicar ni un solo libro y sentirme perfectamente realizada como escritora.
La única razón por la que me interesa hacerlo es el dinero, simple y llanamente. Y, a ver, un puñado de euros ganaré con ese libro y me encantará, pero cuando me lancé a buscar editoriales, la idea era que esto diera visibilidad al resto de mis libros y me ayudara un poquito a levantar mi carrera del suelo. Ahora que no parece que vaya a haber ni más libros ni más carrera… Ves por dónde voy. (A ver, que sí hay más libros y más carrera, pero por ahora no como Zoé Fontanil, y como ni harta de vino haría público el pseudónimo con el que estoy publicando ahora, a efectos prácticos es como si no los hubiera.)
Para ser justa, hay otra cosa que sí me voy a llevar de publicar este libro con Dorna, y es el saber que en alguna librería madrileña van a tener un libro sobre un trío poliamoroso de veinteañeres españoles sobreviviendo al apocalipsis, feat. un chaval trans asexual que tiene sexo en el libro. Y eso simplemente es GUAY. No me puedes decir que no lo es. ¿Cuántos libros has leído así? Ninguno, porque el apocalipsis nunca llega a Espeñita y la gente ace nunca folla en los libros. (Esto último es mentira; me he encontrado con un par).
Bueno, volvamos al tema que nos ocupa. Quiero pausar esta newsletter porque he perdido la ilusión por ella. Es posible que lo hayas notado en los últimos meses, y me da rabia, pero es tan simple como que las cosas en las que estoy trabajando no puedo hablar de ellas (por aquello de que no quiero accidentalmente dar demasiadas pistas y revelar mi pseudónimo) y encima estoy escribiendo otras dos newsletters al mes como Pseudónimo Pseudónimez, así que todo lo demás de lo que me apetece hablar lo hago ahí.
Si esto te pone triste, primero, gracias, segundo, a mí también. Dios sabe que no era por este camino por donde esperaba que las cosas fueran, pero embeces la vida no es como queremos y hay que levantar la cabeza y seguir adelante.
La próxima vez que hablemos imagino que será con noticias sobre este libro del que te he estado hablando, aunque existe la posibilidad de que un mes aleatorio se me ocurra algo más que contarte y me pase por aquí. Espero que sigas aquí para leerme entonces.
Hasta cuando quiera ser,
Zoé ☀️
Puede que hayas notado que este correo llega con unos días de retraso. La razón es que me operaron con anestesia general el jueves pasado y la verdad que no estaba yo para ponerme a trabajar. ¡Pero ya estoy mucho mejor! Espero volver a poder salir de casa en un par de días 😊
Aunque podría ponerme a hablar de lo que he estado haciendo desde que hablamos por última vez a primeros de julio, creo que lo mejor es no dar rodeos y decir lo que he venido a decir: voy a pausar esta newsletter.
Digo «pausar» y no «dejar» porque en teoría a principios del año que viene saldrá la novela que tengo firmada con Dorna, y cuando se vaya publicar obviamente avisaré por aquí. Y digo «en teoría» porque no he sabido nada de nadie de Dorna desde el agosto pasado, lmao. Podría escribirles y preguntarles cuál es el plan y cuándo nos pondremos a trabajar en ella juntes, pero meh. Si ahora mismo me dijeran que han cambiado de idea y no la vamos a publicar (que dudo muchísimo que sea el caso), tampoco me afectaría mucho.
Para ser sincera, desde que decidí prácticamente abandonar mi carrera como escritora en español, no he conseguido encontrarle el punto a publicar esta novela. Si llevas un tiempo recibiendo esta newsletter, te sonará que me gusta preguntarme por qué hago las cosas, qué pretendo conseguir con ellas, y no tengo claro que este libro me vaya a aportar nada que no sea la experiencia.
Sé que para muchísima gente la experiencia de publicar en sí es un sueño, y me alegro muchísimo por todes les escritores que se sienten así y lo consiguen. A mí, sin embargo, publicar en sí no es algo que me haga muchísima ilusión o signifique mucho. Tengo a gente a la que le encanta leer mis libros sin necesidad de que sean públicos, y no necesito validación externa sobre mi escritura (aunque es muy agradable tenerla). Podría pasarme toda la vida sin publicar ni un solo libro y sentirme perfectamente realizada como escritora.
La única razón por la que me interesa hacerlo es el dinero, simple y llanamente. Y, a ver, un puñado de euros ganaré con ese libro y me encantará, pero cuando me lancé a buscar editoriales, la idea era que esto diera visibilidad al resto de mis libros y me ayudara un poquito a levantar mi carrera del suelo. Ahora que no parece que vaya a haber ni más libros ni más carrera… Ves por dónde voy. (A ver, que sí hay más libros y más carrera, pero por ahora no como Zoé Fontanil, y como ni harta de vino haría público el pseudónimo con el que estoy publicando ahora, a efectos prácticos es como si no los hubiera.)
Para ser justa, hay otra cosa que sí me voy a llevar de publicar este libro con Dorna, y es el saber que en alguna librería madrileña van a tener un libro sobre un trío poliamoroso de veinteañeres españoles sobreviviendo al apocalipsis, feat. un chaval trans asexual que tiene sexo en el libro. Y eso simplemente es GUAY. No me puedes decir que no lo es. ¿Cuántos libros has leído así? Ninguno, porque el apocalipsis nunca llega a Espeñita y la gente ace nunca folla en los libros. (Esto último es mentira; me he encontrado con un par).
Bueno, volvamos al tema que nos ocupa. Quiero pausar esta newsletter porque he perdido la ilusión por ella. Es posible que lo hayas notado en los últimos meses, y me da rabia, pero es tan simple como que las cosas en las que estoy trabajando no puedo hablar de ellas (por aquello de que no quiero accidentalmente dar demasiadas pistas y revelar mi pseudónimo) y encima estoy escribiendo otras dos newsletters al mes como Pseudónimo Pseudónimez, así que todo lo demás de lo que me apetece hablar lo hago ahí.
Si esto te pone triste, primero, gracias, segundo, a mí también. Dios sabe que no era por este camino por donde esperaba que las cosas fueran, pero embeces la vida no es como queremos y hay que levantar la cabeza y seguir adelante.
La próxima vez que hablemos imagino que será con noticias sobre este libro del que te he estado hablando, aunque existe la posibilidad de que un mes aleatorio se me ocurra algo más que contarte y me pase por aquí. Espero que sigas aquí para leerme entonces.
Hasta cuando quiera ser,
Zoé ☀️